|
|
 |
 |
 |
 |
Muebles en Villacastín
|
|
|
|
En Muebles Camobel, podrá encontrar miles de muebles a unos precios sin competencia. Compruebelo en las diferentes categorias de muebles que disponemos. Podrá ver ofertas a unos precios que solo podrá encontrar en Muebles Camobel.
|
Arriba
|
Empresas que distribuyen muebles en Villacastín
|
|
Tienda de Muebles on-line Tienda de muebles online con distribuccion de muebles a toda España , con sede en Madrid. No dude en ponerse en contacto con nosotros al 91- 477 30 40 , para cualquier duda. Página web: www.muebles-online.biz Algunos productos que disponemos en Muebles-online: Dormitorios de Matrimonio, dormitorios juveniles, muebles en oferta, muebles para salon, colchones ...
|
 |
|
|
Arriba
|
Ponga su tienda de muebles en Villacastín
|
Aquí tendrá la posibilidad de incorporar su tienda de muebles en Villacastín . Si quiere añadir su tienda de muebles en Villacastín , pongase en contacto con nosotros, Contacto Muebles en Segovia .
En nuestra página web podrá encontrar sus muebles que esta buscando, visite nuestras tiendas de muebles colaboradoras con distribución en Segovia .
HISTORIA DE Villacastín
El primer testimonio documental corresponde a una escritura del año 1096.
Entre todos los fabricantes y tiendas que disponemos en esta web, podrán ver cientos de productos en la provincia de Villacastín .
La Reconquista
Durante la Edad Media fue una población muy importante para Castilla. En el siglo XI, durante la invasión musulmana, Villacastín situada en la zona céntrica del Reino de Castilla es frontera en la "tierra de nadie". A mediados de siglo, los ejércitos cristianos se congregaban en este lugar para atacar la zona de Mayrit (Comunidad de Madrid), un sistema defensivo formado por atalayas y fortalezas (como la atalaya de Torrelodones) que había sido creado por los musulmanes para proteger Toledo. Los Caballeros cristianos utilizaron la sierra como defensa natural y la ubicación de Villacastín, protegida por el valle del Piezga e indivisable desde el sur, para realizar incursiones contra los "infieles" del otro lado. Como cualquier núcleo de población, Villacastín tuvo su propia iglesia en la que se celebraban las reuniones del concejo, la cuál ocupaba el centro del pueblo en el mismo lugar que la actual y que debió ser de estilo románico, de la que sólo se conservan la pila bautismal y los restos del campanario en el interior de una de las torres de la iglesia actual. En esta época la población estuvo formada principalmente por hombres de armas y religiosos. Repartidas por el núcleo urbano había hasta catorce cruces (vía crucis) que lo rodeaban, de las que hoy sólo quedan unas pocas, la más importante se encuentra al sur en el alto según se sale hacia Madrid y es conocida como cruz de Santiago.
En la actualidad, el nombre de una de las calles principales, la calle de Los Caballeros y la Cruz de la Orden de Santiago que aparece en algunos de los escudos nobiliarios, nos recuerdan a aquellos villacastinenses que libraron batalla contra el ejército musulmán.
Baja Edad Media
A lo largo de la Edad Media su población fue creciendo conforme lo hizo su boyante economía hasta conformarse como el núcleo rural más densamente poblado de toda la provincia de Segovia. El Quejigar, la Matilla, Alameda, Collado, Rioviejas, Fresneda ó Maniel, fueron pequeñas aldeas surgidas a raíz de la repoblación cristiana, que fueron desapareciendo al trasladarse sus pocos vecinos al núcleo de población principal.
La Cruz de Santiago despedía a los Caballeros de Castilla.
Orden de Santiago. Blasón de la familia La Torre en la calle de Los Caballeros.
Entre los años 1327 y 1466 la villa asciende en relevancia. En Villacastín se situaron las arcas del Honrado Concejo de la Mesta que tuvieron una enorme influencia (existen varios grabados que hacen referencia a esto en los puentes de Valsordo y de Santa Yusta en Cebreros). El Puente del Campo Azálvaro sobre el río Voltoya sirvió para contar las cabezas ovinas que eran esquiladas y para el cobro de las alcabalas a los ganaderos.
Navalpino, la población vecina situada a 5 km, había contemplado durante décadas cómo sus vecinos se mudaban progresivamente a Villacastín atraídos por sus oportunidades económicas, y cómo gran parte de su término municipal era adquirido por los poderosos nobles de la Mesta residentes en la villa. Por ello, en 1450 el concejo de Navalpino firma un tratado de fusión con Villacastín por el que Navalpino desaparece. La expansión de la villa suscita recelos entre los ituerenses que estaban unidos al concejo de Villacastín desde 1437, y deciden "desatar y deshacer la vecindad" el 31 de marzo de 1497. Reunidos nombran tres jueces que resuelven que se pongan mojones "...un hierro del castillo por Billacastin y un hierro en forma de F por Fituero..." en cada coto. Los mojones fueron expoliados. El emblema del concejo villacastinense, el castillo, perdura en las esquinas superiores de la Casa Consistorial.
El núcleo urbano llegó a contar con 5000 vecinos (muy elevado para la época), y un indeterminado número de trabajadores de temporada, además del paso de viajeros que allí pernoctaban. Su oferta de empleo atraía incluso a trabajadores alemanes. Llegó a rivalizar en importancia con la ciudad de Segovia. Prueba de ello es que durante el siglo XV, María de Aragón, reina de Castilla entre 1418 y 1445 por su casamiento con Juan II, vivió un número indeterminado de años en Villacastín hasta su muerte en la villa. Su hijo heredó el trono castellano como Enrique IV durante cuyo reinado, en junio de 1473, se congregó en Villacastín a los procuradores de la Hermandad General del Reino en la denominada "Junta de Villacastín", con el fin de crear una institución de ámbito nacional capaz de combatir el crimen, la falta de autoridad y a los malhechores. Estas primeras leyes civiles fueron conocidas como "Leyes de Villacastín". La muerte del monarca provocó que no se pusieran en marcha, pero sirvieron como antecedente y punto de partida para que los Reyes Católicos creasen la Santa Hermandad Nueva en 1476.
Edad Moderna
La bonanza económica y el pleno empleo en Segovia gracias a la fabricación de los paños segovianos, conocidos internacionalmente, hizo que muy pocos de sus habitantes se arriesgaran en el descubrimiento de América. Sin embargo, hasta 22 villacastinenses buscaron fortuna al otro lado del Atlántico. En el siglo XVI, en el Imperio Hispánico no se ponía el sol, lo que coincide con la época de mayor esplendor de esta población. En 1512, nace Fray Antonio de Villacastín, Aparejador del Monasterio de El Escorial y hombre de confianza del rey Felipe II.
En la Guerra de las Comunidades de Castilla, las clases medias y altas de las ciudades castellanas se sublevan contra el rey por la progresiva pérdida de su influencia sobre el pueblo llano, en favor del poder real. Villacastín en su rivalidad con Segovia, no se subleva. El rey otorga la independencia temporalmente a las localidades que le respaldan: Villacastín y El Espinar. En el único episodio que tuvo lugar un grupo de rebeldes que avanzaron hacia Villacastín por el noroeste, se retiraron sin presentar batalla tras verse superados en número y contundencia, llevando a cabo sabotajes e incendiando los montes de 'La Segoviana' y 'Valdechín' en su huida. El ejército imperial atajó la revuelta en la batalla de Villalar de 1521.
La Iglesia de San Sebastián es la de mayores dimensiones de la provincia de Segovia. El Marqués de Lozoya acostumbraba a referirse a ella como "La Catedral de la Sierra".
Escudo de Armas de la Villa: "Billa de Billacastin - Año de 1627"
Villacastín mantuvo el favor de la monarquía desde el siglo XI hasta el siglo XVIII, pero aquello que resalta en la historia de España es su gran importancia industrial en esta época. Con el auge de la Mesta y su localización privilegiada en el centro del Reino, en el lugar donde confluyen la Cañada Real Leonesa Oriental y la Cañada Real Soriana Occidental, le hizo contar con la mayor producción industrial de lana y queso de toda la península Ibérica. Multitud de nobles se trasladaron allí para instalar su propia casa de esquileo. Existían lavaderos de lana en todo el término municipal. Con los enormes ingresos, en 1529 el concejo inicia las obras de una majestuosa iglesia-catedral acorde con la importancia de la urbe. La construcción de la Iglesia de San Sebastián se prolongó durante casi un siglo. La peste de 1599 hizo estragos en la población. El 28 de septiembre de 1608, el rey Felipe II otorga la Cédula Real de Villacastín por la que confirma la Alcaldía Mayor de la ciudad de Tegucigalpa.
Durante los siglos XVI y XVII, varios villacastinenses ocuparon altos cargos en la corte del Imperio español como es el caso del Conde de Molina de Herrera, don Pedro Messía de Tobar (Consejero de Hacienda) y de don Miguel Moreno (Notario Real). Por ello, estos y muchos otros se vieron obligados a afincarse definitivamente en Madrid donde se había situado la corte imperial, ciudad en la que tuvieron su descendencia, aunque en su muerte hicieron darse sepultura en Villacastín. Muchos otros colonizaron las tierras del Nuevo Mundo y algunos de ellos se convirtieron en los máximos dirigentes de Venezuela.
El 2 de septiembre de 1626, el Rey Felipe IV otorga un mandato por el que dispensa a Villacastín de la jurisdicción de Segovia, pasando a ser villa independiente el 28 de marzo de 1627. En 1639, el villacastinense Fray Mauro de Tovar es el obispo de Venezuela. El lugar llegó a tener hasta 14 ermitas, 1 hospital, 2 monasterios y un gran número de casas nobiliarias, además de las más diversas construcciones industriales: molinos de todo tipo, lavaderos, casas ó palacios de esquileo, batanes, palomares, etc.
En la Guerra de Sucesión Española se produce el suceso de consecuencias más negativas para la localidad. Los días 16 y 17 de junio de 1706, el ejército de Su Majestad el Rey Felipe V está apostado en Villacastín (Borbónicos). La tragedia se sucede el día siguiente. El 18 de junio de 1706 el ejército anglo-portugués (Austracista) entra en Villacastín empleando la fuerza, quemando molinos, batanes y herramientas, dejando además el pósito vacío.
La decadencia de la transhumancia, el decremento de los ingresos procedentes de la guerra y del descubrimiento de América, las epidemias, la crisis en la industria textil y que Madrid se convirtiera en la capital del Reino desembocaron en una grave crisis demográfica que terminó con el esplendor de Villacastín en los siglos XVII y XVIII, que ya nunca volverá a ser tan importante como fue. A partir de entonces, desaparece de la historia de España y su hegemonía queda en el olvido.
|
Arriba
|
Otros productos interesantes
|
|
Arriba
|
|
|
|
Si tiene alguna duda entre los miles de muebles que disponemos en nuestra web , no dude en ponerse en contacto con nosotros y le sacaremos de toda duda. Recuerde que si no encuentra su mueble en nuestra web, haganoslo saber e intentaremos buscarselo entre los miles de muebles que no hemos podido publicar en nuestra web.
|
Arriba
|
Muebles en Ventosilla y Tejadilla / Muebles en Villaverde de Íscar
|
|
 |